Descripción general

La prueba de ácido úrico mide la concentración sérica del producto enzimático final del metabolismo de las purinas, que se elimina principalmente a través de los riñones. En concentraciones fisiológicas, el ácido úrico actúa como antioxidante, pero cuando alcanza niveles de sobresaturación puede formar cristales y causar gota. Los niveles elevados pueden indicar gota, síndrome de lisis tumoral, insuficiencia renal o síndrome de Lesch-Nyhan. Los niveles bajos rara vez causan síntomas, pero pueden presentarse en la enfermedad de Wilson o durante tratamientos con ARN pequeño de interferencia (siRNA). En el ámbito clínico, esta prueba es útil para diagnosticar la hiperuricemia, monitorear los tratamientos para reducir el urato y evaluar el riesgo de nefropatía o nefrolitiasis por ácido úrico.

Usos clínicos

  • Diagnosticar la gota primaria y secundaria.
  • Monitorear la eficacia del tratamiento con alopurinol o febuxostat.
  • Evaluar el síndrome de lisis tumoral en neoplasias hematológicas.
  • Evaluar el procesamiento renal del ácido úrico mediante su excreción fraccional.
  • Detectar errores congénitos del metabolismo de las purinas.

Tipos de muestras

  • Suero.
  • Plasma con heparina.
  • Orina (recolección durante 24 horas).

Métodos de medición

  • Ensayo colorimétrico enzimático de uricasa-peroxidasa.
  • Analizadores automatizados de química clínica.
  • Cromatografía líquida de alto rendimiento (HPLC).

Preparación para la prueba y factores que pueden influir

  • Se prefiere el ayuno; deben evitarse los alimentos con alto contenido de purinas durante las 24 horas previas a la prueba.
  • El consumo reciente de alcohol y la deshidratación pueden elevar los niveles.
  • Los diuréticos, los salicilatos en dosis bajas y la pirazinamida aumentan los niveles de ácido úrico.
  • El alopurinol, el probenecid y la rasburicasa reducen los niveles.
  • Un ataque agudo de gota puede elevar los niveles de manera inespecífica.

Sinónimos

  • Urato sérico.
  • UA.

Lecturas adicionales