Descripción general
La prueba de bilirrubina directa mide la fracción conjugada de la bilirrubina en el suero, que representa la porción procesada por el hígado y convertida en hidrosoluble para su excreción a través de la bilis. Refleja la eficiencia de la conjugación hepática y la permeabilidad de las vías biliares. Los niveles elevados pueden indicar colestasis, disfunción hepatocelular, síndrome de Dubin-Johnson o síndrome de Rotor, mientras que los niveles bajos no tienen importancia clínica. En el ámbito clínico, la bilirrubina directa ayuda a diferenciar los patrones de hiperbilirrubinemia obstructiva de los patrones hemolíticos o no conjugados durante la evaluación de la ictericia.
Usos clínicos
- Diferenciar la colestasis intrahepática de la ictericia hepatocelular.
- Diagnosticar una obstrucción biliar, como coledocolitiasis, cáncer de páncreas o estenosis.
- Evaluar los síndromes de hiperbilirrubinemia conjugada, como los síndromes de Dubin-Johnson y Rotor.
- Monitorear la colestasis neonatal y la función del hígado tras un trasplante.
Tipos de muestras
- Suero (muestra preferida).
- Plasma con heparina de litio.
- Sangre total para dispositivos de análisis en el punto de atención.
Métodos de medición
- Método de diazotización de Jendrassik-Grof (reacción directa).
- Ensayos enzimáticos-espectrofotométricos.
- Tecnología de portaobjetos secos (espectrofotometría de reflectancia).
Preparación para la prueba y factores que pueden influir
- No es necesario ayunar.
- La hemólisis, la lipemia o la hipertrigliceridemia pueden interferir con los métodos espectrofotométricos.
- Ciertos medicamentos, como la rifampicina y el fenobarbital, pueden alterar la conjugación o la excreción.
- Los recién nacidos tienen una capacidad de conjugación inmadura; los rangos de referencia varían según la edad.
Sinónimos
- Bilirrubina conjugada.
- Bilirrubina de reacción directa.
- DBIL.