Descripción general

El hematocrito mide el porcentaje del volumen ocupado por los glóbulos rojos sedimentados en la sangre total después de la centrifugación, lo que refleja la masa eritrocitaria y la capacidad de transportar oxígeno. Se correlaciona directamente con la concentración de hemoglobina y varía según el estado de hidratación, la altitud y la actividad eritropoyética. Los niveles elevados indican policitemia (debido a deshidratación, hipoxia o trastornos mieloproliferativos), mientras que los niveles bajos señalan anemia causada por pérdida de sangre, hemólisis o insuficiencia de la médula ósea. El hematocrito es clínicamente esencial para diagnosticar la anemia y la policitemia, orientar las transfusiones y monitorear la hidratación y las enfermedades crónicas.

Usos clínicos

  • Diagnóstico y clasificación de la gravedad de la anemia.
  • Diferenciación entre policitemia vera y policitemia relativa.
  • Monitoreo de la pérdida de sangre, la respuesta a las transfusiones y los efectos de la quimioterapia.
  • Evaluación del estado de hidratación y de la necesidad de realizar una flebotomía.

Tipos de muestras

  • Sangre total (EDTA K2/K3).
  • Sangre capilar (prueba en el punto de atención).

Métodos de medición

  • Analizador hematológico automatizado (impedancia o citometría de flujo).
  • Centrifugación de microhematocrito (tubo capilar).
  • Cálculo a partir del recuento de glóbulos rojos y el volumen corpuscular medio (rHct).

Preparación para la prueba y factores que influyen en los resultados

  • No es necesario ayunar.
  • La deshidratación, fumar y permanecer a grandes altitudes elevan los niveles.
  • Una pérdida reciente de sangre, el embarazo o la sobrehidratación reducen los niveles.
  • La postura (de pie o acostado) y el tiempo de aplicación del torniquete afectan los resultados.

Sinónimos

  • Hct.
  • Volumen de células empaquetadas (PCV).
  • Fracción del volumen eritrocitario.

Lecturas adicionales