Descripción general

La prueba de hemoglobina mide la proteína que contiene hierro dentro de los eritrocitos, la cual transporta oxígeno al unirse a este de manera reversible en los pulmones y llevarlo hasta los tejidos. En los adultos, se presenta principalmente como HbA (tetrámeros α2β2), mientras que variantes como la HbF y la HbA2 tienen importancia diagnóstica. Los niveles bajos (anemia) pueden indicar pérdida de sangre, hemólisis, deficiencia nutricional o insuficiencia de la médula ósea, mientras que los niveles elevados (policitemia) sugieren hipoxia crónica o trastornos mieloproliferativos. La medición de la hemoglobina es clínicamente esencial para clasificar la gravedad de la anemia, orientar las decisiones sobre transfusiones y monitorear la respuesta al tratamiento de enfermedades crónicas.

Usos clínicos

  • Diagnóstico y clasificación de la anemia (deficiencia de hierro, talasemia o enfermedad de células falciformes).
  • Monitoreo de la respuesta al tratamiento de la anemia y de la pérdida de sangre.
  • Evaluación de la policitemia (primaria o secundaria).
  • Evaluación de la pérdida aguda de sangre y del estado perioperatorio.

Tipos de muestras

  • Sangre total (EDTA, heparina o citrato).
  • Sangre capilar (prueba en el punto de atención).

Métodos de medición

  • Analizador hematológico automatizado (método espectrofotométrico sin cianuro).
  • Hemoglobinómetro (prueba en el punto de atención).
  • Método manual de la cianometahemoglobina (método de referencia).

Preparación para la prueba y factores que influyen en los resultados

  • No es necesario ayunar.
  • La hemólisis, la lipemia o la ictericia interfieren con los métodos espectrofotométricos.
  • Los recuentos elevados de glóbulos blancos o plaquetas causan una falsa elevación de la hemoglobina.
  • Una transfusión reciente o el tratamiento con eritropoyetina alteran los niveles.

Sinónimos

  • Hgb.
  • Hb.

Lecturas adicionales