Descripción general
La prueba de LDL oxidada mide las partículas de lipoproteínas de baja densidad modificadas químicamente por especies reactivas de oxígeno, las cuales favorecen la formación de células espumosas y el desarrollo de placas ateroscleróticas. Estas lipoproteínas modificadas desencadenan disfunción endotelial, reclutamiento de monocitos y respuestas inflamatorias fundamentales para la aterogénesis. Los niveles elevados indican un mayor estrés oxidativo y riesgo cardiovascular, mientras que los niveles bajos se relacionan con protección vascular. En la práctica clínica, la prueba de LDL oxidada ayuda a identificar a pacientes con un mayor riesgo de aterosclerosis que no se detecta mediante los parámetros lipídicos tradicionales.
Usos clínicos
- Evaluación del riesgo cardiovascular residual en pacientes con dislipidemia tratada.
- Evaluación de la aterosclerosis temprana en poblaciones con enfermedad subclínica.
- Uso como biomarcador de investigación en ensayos de tratamientos antioxidantes.
- Estratificación del riesgo en casos de hipercolesterolemia familiar.
Tipos de muestras
- Plasma (se prefiere EDTA).
- Suero.
Métodos de medición
- Ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas competitivo (ELISA).
- Inmunoensayo quimioluminiscente.
- Electroforesis con anticuerpos específicos contra formas oxidadas.
Preparación para la prueba y factores que influyen en los resultados
- Se prefiere realizar la prueba en ayunas; evite los suplementos de vitamina C o E durante las 48 horas previas.
- Fumar, la diabetes y la hipertensión aceleran la oxidación de las LDL.
- Las estatinas y los antioxidantes pueden reducir los niveles de LDL oxidada.
- El retraso en el procesamiento de la muestra favorece una oxidación artificial.
Sinónimos
- OxLDL.
- LDL modificada por oxidación.