Descripción general
La prueba de osteocalcina mide una proteína dependiente de la vitamina K que los osteoblastos secretan durante la formación ósea. Esta proteína se une al calcio y se incorpora a la matriz ósea, por lo que sirve como marcador del recambio y la mineralización de los huesos. La osteocalcina carboxilada se fija a la hidroxiapatita, mientras que las formas no carboxiladas circulan en la sangre y pueden influir en la sensibilidad a la insulina y la producción de testosterona. Los niveles elevados indican una alta tasa de formación ósea durante el crecimiento o en la enfermedad de Paget, mientras que los niveles bajos sugieren osteoporosis o deficiencia de vitamina K. En la práctica clínica, la prueba de osteocalcina se utiliza para monitorear la eficacia del tratamiento antirresortivo y evaluar la actividad metabólica de los huesos.
Usos clínicos
- Monitoreo de la respuesta al tratamiento antirresortivo (bisfosfonatos y denosumab).
- Evaluación del recambio óseo en ensayos de tratamientos para la osteoporosis.
- Diagnóstico de la enfermedad ósea de Paget y de enfermedades óseas metabólicas.
- Evaluación del estado de la vitamina K y de su relación con la salud ósea.
Tipos de muestras
- Suero.
- Plasma (EDTA).
Métodos de medición
- Ensayo inmunorradiométrico de dos sitios (IRMA).
- Inmunoensayo enzimático (ELISA).
- Inmunoensayo quimioluminiscente.
Preparación para la prueba y factores que influyen en los resultados
- Se prefiere una muestra matutina en ayunas; existe variación diurna.
- La deficiencia de vitamina K o el tratamiento con warfarina reducen la forma carboxilada.
- La insuficiencia renal eleva la osteocalcina circulante.
- Las fracturas o cirugías óseas recientes aumentan temporalmente los niveles.
Sinónimos
- Proteína Gla ósea (BGP).
- Osteocalcina (OC).
- Proteína del ácido gamma-carboxiglutámico.