Descripción general
La prueba de TSH (hormona estimulante de la tiroides) mide la secreción de esta hormona por parte de la hipófisis, la cual regula la producción de hormonas tiroideas, y permite evaluar el mecanismo de retroalimentación del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides. La TSH estimula las células foliculares de la tiroides para que produzcan tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), lo que ayuda a mantener la tasa metabólica, el crecimiento y la termogénesis. Un nivel elevado de TSH indica hipotiroidismo primario, mientras que un nivel bajo puede sugerir hipertiroidismo o hipotiroidismo central. Es la principal prueba de detección de la disfunción tiroidea debido a su sensibilidad para detectar enfermedades subclínicas antes de que aparezcan anomalías en los niveles de T4 o T3.
Usos clínicos
- Detectar hipotiroidismo e hipertiroidismo.
- Monitorear la terapia de reemplazo con levotiroxina.
- Diagnosticar enfermedades tiroideas subclínicas.
- Evaluar la función de la hipófisis en casos de posible hipotiroidismo central.
- Evaluar la tiroiditis o la supresión de la TSH causada por un nódulo tóxico.
Tipos de muestras
- Suero.
- Plasma (con heparina).
Métodos de medición
- Inmunoensayos inmunométricos de tercera generación (ELISA de tipo sándwich).
- Inmunoensayos quimioluminiscentes.
- Ensayos electroquimioluminiscentes.
Preparación para la prueba y factores influyentes
- Se prefiere recolectar la muestra por la mañana debido a una ligera variación diurna.
- No es necesario estar en ayunas.
- Evitar los suplementos de biotina, ya que interfieren con los ensayos.
- El síndrome de enfermedad no tiroidea disminuye los niveles de TSH.
- El embarazo, la edad y ciertos medicamentos, como la amiodarona y los glucocorticoides, alteran los niveles.
Sinónimos
- Tirotropina.
- hTSH.